Marta y Lázaro a Jesús
le ofrecieron una cena
María lo ungió y la luz
brilló por esa obra buena.
 
 
Mas Judas, con amargura
al ver esa buena acción,
le reprochó esa ternura
y le llamó la atención.
 
 
-Déjala le dijo Cristo-.
El perfume que le ungió,
por Él lo había previsto
tan sólo lo adelantó. 

Y llegó la muchedumbre
entre sumos sacerdotes,
con su insana podredumbre
hicieron gala de azotes.

 

Lunes Santo doloroso
de la Semana Mayor
marca un camino espinoso
que sufriera el redentor.

 
 

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